4 pensamientos que cultivar para potenciar tus oportunidades de éxito

Isabelle Lecurou

      Tener éxito – es decir realizarte plenamente de acuerdo a tus aspiraciones propias – requiere de dos ingredientes:

  1. una serie de acciones llevadas a cabo de manera estratégica y consistente
  2. una mentalidad específica, enfocada hacia el alcance de dichas aspiraciones y modelada para sostenerte en el proceso.

    Mente y cuerpo; enfoque y acción.

   Cual sea tu situación actual mientras estás leyendo este artículo y cual sea la fase de desarrollo de tu proyecto de vida y de tu proyecto profesional, te invito por lo tanto a hacer tuyos estos cuatro pensamientos porque son comunes a todas las personas que tienen la capacidad  y fortaleza para alcanzar sus metas pase lo que pase:

 

1- Todo ocurre por su motivo y razón y todo puede servirme:

Ante cualquier situación, céntrate en lo posible y en los resultados positivos que se podrían extraer de ella. Cual sea el feedback negativo que recibas de tu entorno, haz lo necesario para pensar siempre en términos de posibilidades, considerando que todo – incluso lo aparente “malo” o “negativo” ocurre por una razón y que por lo tanto tiene alguna utilidad, algo que te pueda servir. En otras palabras

Toda adversidad encierra la semilla de un beneficio equivalente o mayor aun

Mini-coaching:

  • Nombra 3 adversidades con las cuales estás lidiando actualmente
  • Encuentra su razón de ser, su para qué, la lección que la Vida te pide sacar de ello
  • Nombra el o los beneficio(s), oportunidades o posibilidades que, pensándolo bien,  te está ofreciendo cada una de estas situaciones: tomar una decisión, adquirir un nuevo conocimiento, etc…
  • Decide cómo vas a plasmar todo esto de manera muy concreta ahora: ¿qué mejora vas a implementar en tu vida, en tus proyectos, en tu profesión… gracias a lo aprendido?

 

2 – No hay fracasos; sólo hay resultados:

    Las personas que alcanzan sus objetivos y que se sienten realizadas no suelen tener la palabra “fracaso” en su vocabulario. Prefieren si acaso la palabra “resultado” o “desenlace” y si dicho desenlace no está de su agrado entonces se fijan más bien en

  1. la experiencia acumulada durante el proceso y la suma de aprendizajes acumulados. Todo este aprendizaje es pura ganancia y es reciclable por lo cual una persona confiada en sus posibilidades siempre intenta algo nuevo con lo aprendido y no se detiene en el desenlace anterior sino para
  2. apoyarse en el pensamiento número 1 (“todo ocurre por una razón”) y preguntarse por lo tanto: ¿qué lección debo de sacar de lo ocurrido para optimizar mi desempeño y alcanzar mejores resultados la próxima vez?

El fracaso no existe, sólo existen los resultados.

Uno produce un resultado y si no es el que deseaba,

no tiene más que modificar sus acciones y obtendrá otros resultados nuevos. 

    Quita la palabra “fracaso” de tu vocabulario porque no es sino una manera de intoxicar, de condicionar tu mente… y de darte buenas excusas para no intentarlo otra vez.

 

3 – Yo soy responsable de lo que me pasa (y de lo que no):

… y si no de lo que te pasa, por lo menos de cómo reaccionas a ello, lo que no es poca cosa. Así que haz tuyo este pensamiento y actúa desde esta creencia porque es la que te da poder y liderazgo personal (1). Al considerar que tú eres quien mueve tu mundo, que  lo que pasa en él – bueno o malo – es tu responsabilidad, no le dejarás nunca más espacio a la mala fe, al victimismo, a la pasividad y a la mediocridad. En cambio, te habrás transformado en una persona que se hace cargo de la calidad de sus acciones, pensamientos y emociones de tal manera que le permitan realizarse plenamente.

Asumir la responsabilidad es una de las medidas

que mejor definen el poder y la madurez de una personalidad.

   Tú eres responsable de tu éxito: está en tus manos, no depende de nadie más que de ti, se trata de tu decisión, además de ser tu derecho. Así que no le temas al éxito sino que bríndate a ti mismo/a las mejores condiciones para alcanzarlo.

 

 4 – …………………….. (Escribe aquí tu mantra personal):

   No busques fuera los recursos que ya tienes adentro. Más allá de estos tres pensamientos potenciadores, existe uno que es como tu superpoder:  tu mantra personal.

   Se trata de esta frase que te dices a ti mismo, de este pensamiento que te cruza siempre la mente cuando te lanzas algún desafío importante y gracias al cual sabes – no crees sino que sabes – que lo vas a lograr. Lo sabes porque lo sientes, muy adentro, a pesar incluso de tu propio diálogo interior, de esos “no lo vas a lograr” con los cuales diariamente te intimidas a ti mismo. Todos los emprendedores ( y cualquier persona que tenga una actitud emprendedora ante la vida) tienen uno, absolutamente todos y es precisamente por eso que se atrevieron a lanzarse a esta loca y apasionante aventura del emprendimiento.

    Así que busca el tuyo y una vez que lo tienes, imprímelo en letra dorada y pégalo en tu oficina, tu refri y donde te dé la gana pero tenlo a la vista a diario porque es tu pase VIP no solamente al éxito sino – mejor aun – al éxito tal y como lo entiendes tú, al éxito tal y como lo necesitas tú. 

Mini coaching:

  • Piensa en dos o tres éxitos que tuviste en el pasado. Puede ser en cualquier ámbito de tu vida (personal, profesional, amoroso, familiar, etc). Cosas que lograste a pesar de que representaban verdaderos desafíos en su momento.
  • Cierra los ojos y pregúntate: ¿Qué era lo que yo me decía a mí mismo/a a la hora de enfrentar estos retos? ¿Cómo me animaba, me motivaba? ¿Tenía algún lema, alguna frase especial que siempre me repetía? o ¿Tal vez mis papas o algún familiar me decían algo en particular? ¿O era algo que había leído o escuchado?
  • ¿Ya encontraste la frase mágica? ¿Sientes su fuerza, la confianza y seguridad que te brinda a pesar de ti mismo, a pesar de tus dudas y miedos? Cierra los ojos, llénate de esta fuerza y seguridad, sonríe y empieza a visualizar nuevamente tus metas pero ahora desde este espacio de confianza y serenidad.

 

    Para realizarte plenamente y tener éxito en lo que te propones, la calidad de tu mundo interior – de tus pensamientos, de tus creencias –  es tan importante como la calidad de las estrategias y acciones que vas implementando para lograrlo. Así que no subestimas esta parte y date un tiempo  – cada mañana por ejemplo –  para conectar con estos potentes recursos internos que tienes a la mano y que son los que realmente te permitirán hacer la diferencia y pasar al siguiente nivel (2).

Y AHORA DIME

¿CÚAL ES TU MANTRA PERSONAL?

 

 

 

 

    

 

 

___________

(1) El Poder Personal es la capacidad que cada ser humano tiene para ser creador de su propia vida, eligiendo conscientemente aquello que desea vivir o experimentar.

(2) Los tres primero pensamientos y las citas que los acompañan provienen de Antony Robbins, Poder sin límite. La nueva ciencia del desarrollo personal, 1986

 

Escrito por

Hola, soy Isabelle! Tu profesión es tu pasión y estoy aquí para ayudarte a alcanzar tus objetivos y hacer realidad tus sueños, dándole rumbo a tu vida y sentido a tu emprendimiento. Conmigo, aprenderás a construir tu proyecto profesional desde la pasión y el disfrute y a conciliar realización personal con realización profesional, en beneficio de un éxito profundamente relevante y valioso. Isabelle Lecurou - Coach Profesional Certificada Life Coach para Emprendedores - Español/Français

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