Cómo dar el primer paso hacia tu realización plena

Isabelle Lecurou

   Emprender un proceso de desarrollo personal y profesional nos pone frente a las mismas dudas e incógnitas que cualquier otro proceso creativo y transformativo: ¿por dónde empezar? cuál ha de ser el primer paso?

   La respuesta es sencilla: se sabe que lo mejor que se puede hacer para empezar es soñar despierto y soñar en grande, proyectarse a futuro hacia el ideal al cual nos queremos acercar, visualizar lo que queremos a cambio de lo que estamos viviendo y experimentando por el momento. Al diseñar de esta manera nuestra Visión a futuro, activamos en cierta manera nuestra brújula interior y empezamos a enfocar consciente e inconscientemente el conjunto de nuestros recursos (tanto internos como externos) hacia ella. Como un faro en la noche, nuestra Visión nos indica la ruta a seguir.

   Así que ya sabes qué hacer, qué paso dar para empezar pero queda la pregunta: cómo hacerlo y sobre todo cómo hacerlo de manera profundamente auténtica y veraz. El problema en efecto es que somos nuestros peores censores y te sorprendería ver cómo muchas personas en procesos de coaching personal tardan sesiones en darse permiso para tomar consciencia y formular en voz alta lo que realmente desean y ambicionan. Lo que realmente desean y ambicionan es decir lo que realmente necesitan ellas para ser felices y realizarse.

   Cómo asegurarte de que tu Visión manifiesta realmente tus aspiraciones profundas, tus grandes sueños, tus anhelos muy particulares? ¿Cómo llegar a la fuente? ¿Cómo esquivar el filtro de tus miedos, de tus creencias limitantes y de las expectativas ajenas (de tu familia, pareja, medio)?

   Existen varios métodos y técnicas para lograrlo pero hoy te quiero compartir una que aprecio particularmente y que puedes implementar muy fácilmente a solas: la Lista de Deseos

1 – Haz tu lista de deseos

   Siéntate en un lugar cómodo, donde nadie te va a interrumpir y toma lo necesario para escribir. Medita cinco a diez minutos o simplemente relájate lo suficientemente como para apaciguar tu mente.

   La actividad de hoy te invita a entablar un diálogo interior veraz y sincero y a escucharte a ti mismo/a con suma atención y respeto. No te censures, no te exijas ser más razonable o más realista… no por el momento. Sólo recibe y anota las respuestas que espontáneamente te vienen a la mente cuando te haces esta sencilla pregunta:

  • ¿Qué es lo que yo quiero?
  • ¿Qué es lo que que yo deseo?

… y haz la lista completa de todo, absolutamente todo lo que se te ocurre, de lo más sencillo a los más complejo, de lo más fácil a lo más inalcanzable, de lo que deseas comer y de lo que deseas lograr, de lo que quieres comprar y de quien deseas conocer, de lo que quieres ser y de lo que deseas hacer… hoy, este año o dentro de dos décadas. No intentes ordenar ni jerarquizar nada. Sólo escribe.

    Por muy sencilla que te parezca esta actividad, la información que te va a brindar es crucial para tu desarrollo personal y tu realización plena, por lo cual es importante que le dediques varios días. En efecto, es muy probable que en tu primer intento no puedas ir más allá de una lista de 10 o 12 deseos pero ésta solamente es la primera capa, la más superficial: sigue indagando, sigue «cavando» y haciéndote esta pregunta día tras día hasta que logres callar tus miedos y tus creencias limitantes y logres una conversación franca y sincera contigo mismo/a. 

   Deja atrás los deseos prefabricados, los objetivos prestados, las metas que hiciste tuyas para agradar a tu entorno o porque nunca se te había ocurrido que tú mismo podías diseñar un proyecto de vida a tu medida y antojo. Sí puedes. Es más: si quieres realizarte y ser feliz, el primer paso que te conviene dar es conectar con tus deseos y sueños y transformarlos en una visión lo suficientemente amplia e inspiradora como para darte alas, coraje y perseverancia.

   Así que dale tiempo al tiempo y sigue llenando tu lista de deseos hasta que te sientas plenamente satisfecho/a con su contenido.

2 – Dale vida a tu lista

   Ahora te toca darle vida a esta lista y transformarla poco a poco en el fundamento de un proyecto personal y profesional verdaderamente apasionante y placentero porque originado en lo más profundo y auténtico de tu ser.

   Retoma tu lista y lo necesario para escribir: en una hoja, haz un cuadro con cuatro columnas, nombradas como sigue:

  • Columna 1: los deseos verdes
  • Columna 2: los deseos naranja
  • Columna 3: los deseos rojos
  • Columna 4: los deseos grises

   Ahora, reparte cada uno de los deseos que aparece en tu lista en la columna que le corresponde, de acuerdo a lo siguiente:

  • Los deseos verdes son deseos importantes pero no cruciales. Satisfacerlos te da mucho gusto (lo que es muy importante porque hay que saber cuidarse y apapacharse) pero no importa demasiado si los concretizas o no. Puedes posponer su concretización e incluso renunciar a satisfacerlos sin que esto te genere mayor problema. Son los pequeños placeres de la vida: es importante que te des esos gustos de vez en cuando para que la vida tenga mejor sabor pero si en un momento dado, por x razones, no lo haces, no pasa nada. No es algo que vaya a tener un impacto especialmente negativo en tu desarrollo. Cuando cumples con uno de esos deseos, te sientes satisfecho, contento, alegre. Cuando no, sientes algo de frustración pero sin más. 
  • Los deseos naranja son deseos que tienen una carga emocional más fuerte por lo cual sí impactan en tu desarrollo personal. Tienen que ver en general en cómo utilizas tu tiempo libre: hobbies, vacaciones, viajes, tiempo para tí… Tiene que ver con lo que quieres y te gusta hacer: ir a clase de baile o de música, viajar, leer, hacer ejercicio, etc… No renuncies a ellos sino de manera muy excepcional: son deseos que es importante respetar. Procura satisfacerlos puesto que hacerlo te  nutre y fortalece: son tu gazolina emocional. Cuando cumples con uno de esos deseos, te sientes realmente feliz y a gusto con tu vida. Respetarlos te permite alimentar tu energía vital.
  • Los deseos rojos: esta energía vital, la vas a necesitar para trabajar en satisfacer tus deseos rojos puesto que son esenciales para tu realización personal, tu bienestar físico y tu equilibrio mental y emocional. Los deseos que entran es esta categoría tienen que ver con tu crecimiento y con tu felicidad así que no son negociables. No te conviene de ninguna manera renunciar a ellos porque son la manifestación de tus necesidades y aspiraciones más profundas. Aprende a respetarlos y sobre todo a satisfacerlos. Esto toma tiempo  y requiere muchos esfuerzos porque son un desafío constante pero también son la sal de la vida. Se trata de tus sueños, de tus ambiciones, de tus grandes metas personales y profesionales. Cuando cumplimos con uno de esos deseos, nos sentimos sumamente felices y satisfechos; orgullosos de nosotros mismos; plenos.
  •  Los deseos grises: se trata de todos estos deseos que en cierta manera no son tan apremiantes o urgentes: bonitos sueños, aspiraciones un poco vagas y generales, que no te conviene dejar en el olvido pero que tampoco te importa concretizar rápidamente. Tal vez lo hagas un día, tal vez no, tal vez dentro de 20 o 30 años o el año que viene si de repente se dan las condiciones idóneas. Ya lo verás en su momento. No es algo que tengas que trabajar como los deseos rojos: los deseos grises son como un plus, un brillo adicional que le podrás dar a tu vida en algún momento. Es importante identificarlos rápidamente para no perder tiempo y energía con ellos: el día de hoy, no son de actualidad. Sin embargo, no olvides checar de vez en cuando si siguen perteneciendo a esta columna o si te conviene cambiarlos a otra.

A terminar de establecer y trabajar tu Lista de Deseos, tienes más claro:

  • cuáles son esos pequeños placeres de la vida que te ayudarán a alegrar tu día a día y a darle más chispa y brillo (deseos verdes).
  • qué actividades, hobbies, viajes… te brindarán más satisfacción, placer y disfrute y te permitirán de esta manera nutrir diariamente tu energía vital (deseos naranjas).
  • qué deseos y proyectos tuyos no son tan importantes ni necesarios para tu desarrollo personal y profesional, a corto o mediano plazo (deseos grises)
  • cuáles son tus aspiraciones y ambiciones más profundas y arraigadas, las que te convendrá convertir cuanto antes en metas constitutivas de tu Proyecto de Vida (deseos rojos).

   Es todo por hoy: acabas de dar un gran paso: el más importante, el primero, sin el cual nada se puede dar. A partir de ahí podrás ir elaborando un Proyecto de Vida lleno de sentido, estimulante, retador, apasionante y definitivamente sinónimo de crecimiento y realización plena.

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Hola, soy Isabelle! Tu profesión es tu pasión y estoy aquí para ayudarte a alcanzar tus objetivos y hacer realidad tus sueños, dándole rumbo a tu vida y sentido a tu emprendimiento. Conmigo, aprenderás a construir tu proyecto profesional desde la pasión y el disfrute y a conciliar realización personal con realización profesional, en beneficio de un éxito profundamente relevante y valioso. Isabelle Lecurou - Ph-D. Coach Profesional Certificada Life Coach para Emprendedores - Español/Français

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