Iremos al grano: imagina que tienes un problema que resolver o una meta que alcanzar (lo dos suelen ir de la mano) pero no lo logras. ¿A qué se debe? A que necesitas realizar algún aprendizaje para poder avanzar y una de dos: 1) o no sabes qué aprendizaje te hace falta 2) o no sabes cómo realizarlo.
Ahora ¡ojo! También hay niveles de aprendizaje y muchas veces, nos quedamos en un nivel inferior a lo que necesitamos para avanzar de manera realmente resolutiva. Porque aprender no es consumir datos, información y conocimientos: hace falta mucho más que eso, tanto para integrar lo consumido y convertirlo en un saber propio como para sacar de ese último soluciones tangibles y efectivas en nuestra vida real. Sin embargo, ese proceso adicional no tiene por qué ser complejo y desgastante.
Con el coaching, dispones de un acompañamiento que te ayuda precisamente a completar y cerrar este ciclo de aprendizaje hasta resolver lo que tienes que resolver y lograr lo que quieres lograr.
Sin embargo, para que así sea, es importante que tengas claridad en cuanto a los tres aspectos que te voy a comentar a continuación.
1. ¿Qué necesitas aprender?
Imaginemos que prestas servicios individuales como yo.
Ya tienes tu servicio listo y obviamente quieres venderlo (meta) pero no lo haces porque no sabes cómo hacer una sesión de ventas (problema): necesitas por lo tanto aprender a hacerlo. Si no realizas este aprendizaje, tu emprendimiento se quedará varado.
Para reactivarlo, necesitas primero adquirir la información que te falta. Puedes leer libros o ver videos, ir a un curso o taller o contratar el acompañamiento de un consultor o de un mentor. Gracias a los conocimientos y entendimientos que te irán transfiriendo, sabrás qué hacer, cómo y cuándo hacerlo.
Este primer nivel de aprendizaje es totalmente imprescindible y tanto tú como yo lo necesitamos para poder desarrollar nuestro emprendimiento y negocio.
Pero imprescindible no significa suficiente.

Siempre llega ese momento retador en el que disponer de la información imprescindible no basta para resolver un problema y/o alcanzar una meta.
Y ahí es cuando necesitas pasar a un siguiente nivel en tu aprendizaje: ya tienes la información pero te falta integrarla (es decir hacerla tuya de manera fluida y natural) y convertirla en una habilidad operativa, exitosa es decir que te permita resolver tu problema y alcanzar tu meta. No es suficiente consumir información; hay que hacer algo concreto con ella.
Desgraciadamente veo cómo muchos emprendedores se quedan en un nivel básico de aprendizaje que consiste en un puro (y a veces compulsivo) consumo de información, con poca o ninguna confrontación de la misma con la realidad de su propio negocio. Y como van a mil cursos y talleres, experimentan mucha frustración por el desajuste entre la inversión que hacen en tiempo y dinero y el impacto de la misma en el desarrollo y crecimiento de su negocio.
2. ¿Qué necesitas conseguir?
Lo que pasa es que en ese rubro, no se trata tanto de lo que sabes sino de lo que haces con lo que sabes.
Regresemos al ejemplo inicial: no solamente requieres aprender cómo se hace una sesión de ventas sino y sobre todo conseguir hacer tus sesiones de ventas, de tus servicios, a tus prospectos, en tu negocio, en tus circunstancias y las de tu mercado.
Si sólo aplicas lo que te han enseñado como si estuvieras siguiendo un manual de instrucción, difícilmente podrás dar con ese estilo muy tuyo de vender que es el único que te permitirá acertar con tus prospectos. Mientras tanto, vas a experimentar mucho estrés y tu prospecto mucha incomodidad por lo acartonado de la interacción entre ambos. Los manuales de instrucción son muy útiles pero demasiado técnicos cuando se trata de relaciones humanas: por ese motivo, el típico paso a paso para cerrar una venta nunca será suficiente – y mucho menos eficiente – si no lo completas con un trabajo de integración en cuanto a tu habilidad para interactuar exitosamente con tu prospecto.
Y todo eso, aunque se te lo puede enseñar hasta cierto punto, nadie lo puede entender por ti, hacer por ti, integrar por ti y – lo más importante – lograr por ti.
Son cuestiones sutiles y habilidades complejas que nadie es capaz de transferirle a otra persona.
Aun así, necesitas que alguien te ayude a aprenderlas y a hacerlas tuyas y ese «alguien» es precisamente el coach.
3. ¿Método de ayuda con o sin transferencia?
El coach es ese profesional de la ayuda que te permite realizar el aprendizaje que te hace falta para resolver tu problema o alcanzar tu meta cuando dicho aprendizaje no se puede hacer o completar mediante la transmisión – decimos la transferencia – de información, estrategias o experiencia. Por lo cual – y dado que la transferencia no funciona en este caso – se trata, en primer lugar, de un método de ayuda sin transferencia.
El coaching ayuda sin transferencia, no porque la transferencia sea mala en si sino porque no siempre sirve y funciona cuando queremos resolver un problema y alcanzar una meta.
Por lo tanto el coach no te enseña nada sobre el tema que pones sobre la mesa – no te transfiere información, no te comparte diagnósticos, interpretaciones o consejos al respecto – porque es inútil, ineficiente e inoperativo en la fase de aprendizaje en la cual te encuentras. En cambio, te ayuda a potenciar ese mismo proceso de aprendizaje y a completar su ciclo en la problemática de tu interés hasta que logres alcanzar los resultados concretos y tangibles que estás persiguiendo.
El cómo lo hace será tema de otro artículo sobre la metodología propia del coaching. Pero permítame concluir con un punto no menos importante:
En el ámbito del emprendimiento, se suele dar el nombre de coaching a servicios de ayuda con transferencia mediante los cuales la persona que contratas te comparte de una manera u otra sus conocimientos sobre algún tema en particular – finanzas, marketing, branding, liderazgo – y orienta tu proceso según un paso a paso, un método y por ende un enfoque ya predefinidos. Ahora bien, como te lo acabo de mostrar, en coaching no hay transferencia ni directividad. Su metodología es otra y es precisamente gracias a ello que te es útil ahí donde los métodos de ayuda con transferencia no te funcionan. Por lo tanto y para concluir:

- En un 95% de los casos, lo que te venden como coaching no es coaching.
- A diferencia de la formación, el consulting o el mentoring, el coaching se funda en un método de ayuda sin transferencia. Es de hecho el único en el mercado.
- Dicha metodología sin transferencia es precisamente lo que permite que el coaching funcione donde las otras profesiones de acompañamiento no lo hacen.
- El coaching no es en si mejor o peor que la formación, el consulting o el mentoring; es simplemente otra cosa.
- Cuando estás en un nivel básico de aprendizaje – en el cual requieres adquirir conocimiento técnico para lograr hacer algo – no necesitas a un coach pero sí a libros, formaciones y asesoramientos.
- En cambio, cuando ves que necesitas activar un mecanismo de aprendizaje complejo y potente que desemboque en actos y acciones tangibles y exitosos, sí busca a un coach pero asegúrate de que está formado en el acompañamiento no directivo y sin transferencia (1). De no ser así, recibirás un acompañamiento tipo formación o asesoría lo cual – nuevamente – no está mal en si pero no responderá a lo que estás necesitando..
Nadie puede transferirte una habilidad– ni la de vender, ni la de tener liderazgo, mucho menos la de ser feliz o de ser exitosa. Formadores, consultores o mentores te pueden enseñar mucho al respecto pero cuando se trata de problemáticas tan complejas y retadoras como estas, vas a necesitar más que conocimientos de punta y consejos expertos para tomar las decisiones adecuadas y las acciones pertinentes a la hora de resolver lo que tienes que resolver y lograr lo que quieres lograr. El coaching, con su metodología sin transferencia, es exactamente la respuesta que hace falta en la cadena de tu aprendizaje: ese eslabón clave entre teoría y práctica, reflexión y acción, planeación y ejecución, aspiraciones y logros.
¿QUIERES DAR EL PRIMER PASO?

- Te explico más a detalle de qué se trata este método en la masterclass que elaboré para ti y a la cual puedes acceder de manera inmediata en You Tube.
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