¿No te atreves a lanzar ese nuevo proyecto personal o profesional o simplemente no sabes cómo seguir, cómo sostenerlo y llevarlo a buen fin?
Hay algo que te frena, que te bloquea, que te detiene. Te sientes abrumado, confuso, desorientado pero como no eres de esas personas que se quedan con los brazos cruzados, buscas soluciones: lees, escuchas, preguntas, consultas, tomas cursos y talleres porque ahí está la duda persistente: ¿Será que me falta un dato crucial, un entendimiento clave, una estrategia novedosa? ¿Será que alguien más tiene la respuesta? ¿Y si ese nuevo curso, ese workshop, esa consultoría fueran LA solución?
Si estuvieras empezando desde cero, entonces sí, probablemente necesitarías ese tipo de información y apoyo. Pero apuesto a que eres como la mayoría de mis clientes: ya «hiciste la tarea», ya te formaste, ya leíste, ya investigaste, ya consultaste a diferentes expertos. Y aún así, sigues estancado.
Entonces, ahora la duda persistente es mía: ¿Qué sigue? ¿Vas a hacer más de lo mismo: delegar a terceros tu toma de decisión y acción porque asumes que ellos saben más y pueden más que tú? ¿No crees que la respuesta es otra? Déjame explicarte un par de cosas.
TU SOLUCIÓN TAL VEZ ES EL PROBLEMA
Puede que el típico reflejo de buscar en voces externas (libros, formaciones, consejos de amigos y colaboradores o expertise de profesionales) las soluciones a tu problema actual esté jugando en tu contra.
No siempre es el caso pero vale la pena aprender a detectarlo: te ahorrará mucho tiempo y dinero.
Y no porque esté mal en sí confiar en el criterio y conocimiento de los demás sino porque hacerlo de manera indiscriminada puede revelarse – con ciertos temas, problemas, problemáticas u objetivos – totalmente inútil e incluso contraproducente. Y podría ser que el proyecto que estás intentando arrancar o sostener actualmente no avanza precisamente por eso.
En efecto, a esta altura de tu vida y de tu negocio, es muy probable que:
- las soluciones y recomendaciones que te ofrecen otras personas son demasiado genéricas para serte de utilidad
- lo que necesitas no siempre es dar con algo que otra persona te podría enseñar, compartir o transferir (sea un conocimiento, una estrategia, un sistema, una habilidad, etc)
- lo que necesitas, muchas veces, es dar con algo que TÚ MISMO debes de hacer posible, que tú mismo tienes que engendrar, generar de adentro hacia afuera (sea un conocimiento, una estrategia, un sistema, una habilidad, etc)
En otras palabras, mientras más busques fuera la solución a tu problema, más tiempo seguirá tu proyecto en un punto muerto.
ES HORA DE CAMBIAR DE ENFOQUE
Por lo tanto es hora de dejar atrás esta creencia tuya según la cual cuando no logras resolver determinados problemas o desarrollar ciertos proyectos es porque CARECES del conocimiento, del criterio o de la capacidad para hacerlo. Así es como terminas delegando constantemente a otras personas (¡e incluso a Chat GPT!) decisiones cruciales para TU crecimiento y para el crecimiento de TU negocio.
A esta altura de tu vida y de tu negocio – y viendo todo lo que ya has logrado – está claro que tienes el conocimiento, tienes el criterio, tienes la capacidad. ¿Se pueden mejorar y perfeccionar? Por supuesto que sí. ¿Esto justifica que no te apoyes en ellos y que en su lugar, delegues sistemáticamente el diagnóstico y la resolución de tu problema a otra persona? De ninguna manera.
Seguramente crees que no logras resolver tu problema actual porque todavía no has dado con EL experto adecuado para este caso específico. Puede ser… sin embargo, te invito a considerar otra posibilidad :
Es muy probable en efecto que en realidad, no logras resolver tu problema actual porque nadie tiene la solución. Y nadie la tiene porque este problema en particular es fundamentalmente intrínseco a tus circunstancias propias, tanto internas como externas.
¿Te acuerdas de esas veces en que le has pedido consejos a un amigo o a un consultor y mientras escuchabas lo que te decía pensaste: pero ¿de qué habla? Claramente no entiende nada. Se nota que él /ella no está en mi posición. Y tienes toda la razón: esta persona no está en TU posición y por eso mismo no tiene manera – ni con las mejores intenciones del mundo – de abarcar tu problema en su totalidad y de comprender y atender el conjunto de su significado y de sus implicaciones para ti.
Pero tú sí puedes hacerlo porque es tu realidad, tu proyecto, tu problema.
Así que la única manera de salirte de este mal paso es CAMBIAR COMPLETAMENTE DE ENFOQUE. En lugar de recurrir automáticamente a opiniones, visiones y estrategias ajenas, trabaja en SER TU PROPIO REFERENTE y cuando nadie tiene la solución que tanto necesitas para avanzar, enfócate en CREARLA TÚ MISMO.
Por supuesto, eso requiere otra manera de pensar y de hacer las cosas, otro enfoque, otro método. Pero ese método existe, es precisamente el que implemento cuando acompaño a mis clientes y es gracias a el que puedo ayudarte a crear desde ti mismo para ti mismo lo que te hace falta para hacer realidad tus proyectos más entrañables.

Deja un comentario